Mires donde mires, el aguacate está por todos lados. Esta fruta tropical, con forma de pera y piel verdosa, está de moda y no solo por sus propiedades nutricionales. Su sabor y su capacidad de adaptación en todo tipo de preparaciones, tanto dulces como saladas, lo han convertido en el ingrediente estrella de todos los fogones. Además, si optamos por el Aguacate Light, podemos disfrutar de todos sus beneficios sin renunciar a él ni un solo día. Este es el único tipo de todo el mercado que aporta un 30% menos de materia grasa.

Hasta aquí la teoría. Ahora viene lo mejor: aprender a prepararlo y degustarlo. Pero ¿cómo se puede comer el aguacate? ¡Como más te guste! Puedes incluirlo como la fruta del desayuno, como ingrediente esencial de una tarta o como elemento principal de un primer plato; en la comida, en la cena, a media mañana… Prueba texturas y mezcla sabores y elige las que más te gusten para esta fruta tropical todos los días.

Cómo comer aguacate crudo

Recordemos que el aguacate es una fruta. Por eso, una vez que le quitamos la piel y la semilla, puede ir directo a la boca. Su textura y su sabor, sin el dulzor típico de este tipo de alimentos, no se parecen a nada que hayas comido antes. Por eso, si aún no lo has probado, esta puede ser la mejor forma de hacerlo, para descubrir cada uno de sus matices.

Pero no la única. También lo puedes utilizar como base de una ensalada con tomate y queso fresco, como ingrediente de un bocadillo como este sándwich vegetal con Aguacate Light, o como el acompañamiento perfecto de la tostada de todas las mañanas. No necesitas más. Pelar, cortar, mezclar y comer.

Cómo preparar y comer aguacate

Si el antojo de aguacate no te pilla con demasiada hambre, puedes dedicar algo de tiempo a preparaciones más elaboradas para consumir en cualquier momento del día. ¡Atentos los más golosos! Esta fruta puede sustituir a la mantequilla en la elaboración de bizcochos y tartas sin que modifique el sabor final o, incluso, convertirse en el ingrediente principal de estos postres. Imaginad una tarta de queso con aguacate y vainilla, unas tortitas de aguacate o [redoble de tambores] una mousse de chocolate con aguacate. Increíble pero cierto.

También hay trucos para aquellos que prefieran mantener el concepto de “salado” vinculado por tradición al aguacate. Mezclado con limón, ajo, albahaca, parmesano y un poco de aceite de oliva tendrás el aliño ideal para un plato de espaguetis. O atreverte con el horno, preparando un plato de aguacates rellenos de pavo, parmesano y huevo.

Y tú, ¿cómo vas a comer el aguacate?